Yo se las traigo ya que me parece una manera amena y distendida de analizar cuáles son nuestras propias características como emprendedores, que si bien no son únicas, sí nos pueden ser orientativas.
Espero sea de vuestro agrado.
Hasta la próxima!
Prof. Lic. Fernando Julio Silva, MSc.
Septiembre 2011
Los ocho tipos de emprendedor
A la hora de
desarrollar esta tipología de la personalidad del emprendedor hemos tenido en
cuenta tres factores. Por un lado, las cualidades necesarias para emprender con
éxito; por otro, las razones que llevan a lanzarse a la aventura, y, por
último, la forma en que una vez detectada la oportunidad, se le da solución.
Para los expertos,
existe una serie de cualidades comunes al emprendedor de éxito. Junto a la
iniciativa, la creatividad, la perseverancia o la tenacidad, la mayoría cumple
al menos tres de los cinco requisitos siguientes:
- gran capacidad para
asumir riesgos,
- tolerancia a la
frustración,
- pasión por todo lo
que hacen,
- intuición y
- flexibilidad para
adaptarse a la realidad del entorno.
Pero todavía nos queda
añadir algún ingrediente más en la coctelera de la personalidad de nuestro
protagonista. El siguiente es el que viene determinado por la respuesta a las
dos preguntas que formula Jordi Vinaixa, profesor del departamento de Creación
de Empresas del centro de iniciativas empresariales de Esade:
- ¿Dónde encuentra la
oportunidad? y
- ¿cómo le da solución?
A cada uno según su
respuesta
“Los emprendedores se dividen en función de
cómo responden a estas cuestiones. No es lo mismo si busca satisfacer una
necesidad actual ya existente o una nueva, porque tampoco se pondrán en marcha
los mismos resortes ni se buscarán las mismas soluciones. En algunos casos, se
encontrarán con la respuesta por azar, pero, en otros, habrá un proceso
racional y analítico importante”, explica. ¿Con quién te identificas?
Howard Hughes, el
visionario
Si en la actualidad hay
alguien que representa como ningún otro lo que es la visión global y visionaria
de la empresa, ése es el fundador de Virgin, Richard Branson: empresario
discográfico y de compañías aéreas, promotor de vuelos suborbitales, aventurero
y recordman…
Este modelo de
emprendedor, identificado con la figura de Howard Hughes, es capaz de realizar
diferentes tareas y hacerlas todas bien. Hughes construyó su primera emisora de
radio con ocho años y a los 12, su primera bicicleta motorizada. Fue aviador,
industrial, inventor... Sería el multiemprendedor que siempre está buscando
dónde hacer negocio.
Características
Punto débil
Puede caer en lo que
Pablo González, de People Excellence, denomina el “noncloser: el que no acaba
de cerrar una estructura. Está permanentemente abriendo puertas, pero no cierra
ninguna”. El resultado es que puede ser percibido como inconstante, porque
cambia de objetivo continuamente.
Nuestro consejo
Robinson Crusoe,
emprender por necesidad
El Imperio Bennetton
surgió por la más pura necesidad. Su fundador, Luciano, tuvo que abandonar la
escuela a los quince años a la muerte de su padre y empezar a trabajar en una
tienda de ropa. Hoy su facturación supera los 2.000 millones de dólares al año.
“Hay emprendedores que
se ven obligados por las circunstancias a identificar oportunidades en el
entorno. Son como Robinsones de la empresa y cuya subsistencia depende de
identificar las posibilidades del entorno”, defiende Pablo González, socio
director de People Excellence.
Características
La necesidad les obliga
a exprimirse el cerebro por lo que acaban desarrollando un olfato para detectar
oportunidades muy importante. Y son constantes y tenaces, por lo que acaban
descubriendo la mejor manera de “obtener el trigo para su sustento”, como el
Crusoe de Defoe.
El punto débil
El telón de Aquiles de
este tipo de emprendedores hay que buscarlo en que, a menudo, “les falta un
Norte claro, les cuesta encontrar el rumbo”, insiste Pablo González. Cierto: la
actividad emprendedora les elige a ellos y no al revés, por lo que necesitan
desarrollar un poco la personalidad empresarial. También tienden a dejarse
llevar fácilmente por el desaliento ante el primer bache económico o
empresarial, pero a cambio son también más perseverantes y, como se recoge en
el informe GEM, suelen repetir la experiencia. Para ellos vale aquello de
¡Quién dijo miedo!
Nuestro consejo
Aprende a definir tu
hueco y tu nicho de mercado para no estar a expensas de los vaivenes del
parqué. Te convendría tener un poco más del modelo Tucker, que analizamos más
adelante. Ser un poco más vertical u horizontal, según tus preferencias, para
profundizar en los conocimientos.
El Tío Rico, el
empresario inversor
Trump podría ser una
versión edulcorada del Tío Rico. Tiene una visión excepcional para salir
indemne de todas las crisis.
Sería el que tiene un
capital y decide crear una compañía. Busca la rentabilidad por encima de todo.
El personaje de ficción
que mejor se ajustaría a este perfil sería el Tío Rico, siempre contando sus
monedas de oro. Una variación de este modelo es la del emprendedor que crea
empresas con la idea de venderlas.
Características
Punto débil
Nuestro consejo
Si no eres capaz de
involucrarte personalmente, escoge como segundo de a bordo a alguien que cumpla
los requisitos de liderazgo, capacidad de influencia, persuasión y carisma,
para que sea la cara visible de la dirección.
Sherlock Holmes, el
rastreador de nuevas oportunidades
El fundador del Circo
del Sol, Guy Laliberté, consiguió crear un modelo completamente nuevo a partir
de un producto antiguo y anquilosado.
Lupa en mano, como si
fuese un Sherlock Holmes, se dedica a analizar el mercado. Sería el emprendedor
por excelencia, ya que es el que conscientemente analiza el mercado en busca de
necesidades.
Características
Punto débil
Su exceso de análisis
puede hacer de ellos empresarios muy fríos y poco implicados, a los que les
falta un punto de comunicación y don de gentes, además de que, como señala
González, “demasiado análisis puede conducir a la parálisis”.
Nuestro consejo
Forrest Gump, el
emprendedor por azar
Este empresario fundó
Natura Bissé a los 50 años al descubrir, por casualidad, el efecto que
producían los hidrolizados en las manos de los trabajadores.
Cuando Forrest Gump se
limpia la cara llena de barro con la toalla, aparece el símbolo de los famosos
Smile y él le cuenta a su vecina de banco cómo ganó mucho dinero con aquella
cara. Es un ejemplo extremo de lo que es un emprendedor por casualidad o por
accidente, pero es cierto que son muchos los grandes empresarios que reconocen
el papel del azar en sus inicios.
Características
Normalmente surgen “en
mercados en crecimiento, con altas ineficiencias. De repente aparece el
emprendedor espontáneo que se atreve y se lanza, casi por casualidad”, insiste
Vinaixa.
A veces el emprendedor
por azar es una consecuencia del emprendedor por huida. El fundador de Natura
Bissé, Ricardo Fisas, es un buen ejemplo de ello. Cuando cerró la empresa en la
que trabajaba tenía 50 años. A esa edad las perspectivas para encontrar un
nuevo trabajo eran francamente negativas. Así que decidió crear su propia
empresa.
Su punto débil
Nuestro consejo
Preston Tucker, el
especialista
El fundador del Grupo
Intercom supo profundizar en Internet hasta el punto de desarrollar en 13 años
algo más de 30 negocios on line, algunos de renombre como Infojobs.net y
Softonic.com
Tiene un perfil muy
técnico, muy especialista. Como Tucker, protagonista de Tucker, un hombre y su
sueño, quien se pasó toda la vida en empresas de automoción hasta que tuvo los
conocimientos suficientes para hacer realidad el sueño de crear su propio
coche.
Características
Su punto débil
Nuestro consejo
Asume tus carencias en
la coordinación y trata de escuchar a los diferentes departamentos. El buen
líder no es aquel que fiscaliza las actividades del equipo sino el que sabe
escuchar a cada uno de sus miembros y luego actúa como nexo de unión y
coordinador, pero deja hacer. Si no te ves capaz, delega en alguien que actúe
como director general.
Ernest Shackleton, el
empresario persuasivo
La capacidad de
persuasión de Miguel de Lucas es indudable al conseguir convencer a los
responsables de Globalia para que financiasen casi al 100% su proyecto
Pepecar.com.
Hace de su capacidad de
influencia su gran baza. Es capaz de convencer a todos sus colaboradores y
empujarles hacia un mismo objetivo. Es como el explorador Shakleton, que reunió
a 28 expedicionarios con el solo reclamo de su fama y avisándoles de que no
garantizaba el regreso con vida de ninguno de los integrantes del equipo.
Características
Punto débil
La gente sigue más al
individuo que al Norte, es decir que al objetivo de la empresa. Esto tiene un
riesgo claro y es que cualquier muesca en la imagen del directivo puede hacer
zozobrar el barco, pero además suele tener la limitación en el crecimiento.
Cuando se llega al extremo, caeríamos en lo que desde People Excellence
denominan el “overinfluence”, que raya ya en el abuso del poder y en la
manipulación del grupo.
Nuestro consejo
Para poder crecer,
profesionalízate, amplía tu formación, gana experiencia y dale sustancia y
entidad al proyecto, para que la gente aprenda a creer en él independientemente
de tu imagen. Una buena opción es enfocarse a programas de capacitación.
Erin Brockovich, el
empresario intuitivo
Intuyó la necesidad de
cambiar el formato de venta de un artículo tan maduro como el juguete y con sus
tiendas Imaginarium instauró el concepto del Dejad que los niños jueguen y
toquen. Él mismo reconoce que sus negocios han salido adelante “con unas dosis
de inconsciencia y otra de entusiasmo”. Y mucha innovación.
Tiene una gran dosis de
intuición, que le hace ir más allá de lo que aparece ante nuestra visión.
González propone el modelo de Erin Brockovich para este tipo de emprendedor por
“la capacidad que muestra la protagonista de tirar de un hilo solo porque el
olfato le dice que ahí hay algo”. La película cuenta la historia de una abogada
que se enfrentó a una de las principales empresas energéticas para defender a
ciudadanos anónimos.
Características
Punto débil
“Asume muchos riesgos,
lleva un proceso de toma de decisiones muy acelerado, de alguna manera es que
como si fuese a más velocidad de la que corresponde y eso puede crear miedo en
su entorno”, añade Pablo González.
Nuestro consejo
No estaría de más que
te dejases influir un poco por tu antítesis, que en este caso sería el de
Sherlok Holmes: trata de cribar un poco la intuición y la pasión pasándolo por
el filtro de la razón, sin dejar que te paralice, y modera tu afición por el
riesgo, para no convertirte en un kamikaze de los negocios. En este proceso,
sigue potenciando tu capacidad de escucha y olfato para detectar nuevas
oportunidades. Es la clave fundamental para emprender.
Fuentes:
Nota escrita por Isabel
García Méndez